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| Guía de compra de cachorros - Mundo American Bully |
¡Así que has decidido dar el paso! Estás listo para traer a casa a ese pequeño tanque de cuatro patas. Ya te ves en el parque, presumiendo de perro, mientras todos se quedan con la boca abierta. Pero, ¡espera un segundo! Comprar un American Bully no es como comprar una televisión donde solo eliges la más grande.
En este mundo hay muchos criadores excelentes, pero también hay mucho "pirata" que solo quiere tu dinero. Elegir mal puede significar un perro con problemas de salud, un carácter inestable o, peor aún, que te den un perro que ni siquiera es un American Bully. Aquí te traigo la guía definitiva para que elijas al cachorro de tus sueños y no te lleves un "ladrillo" a casa.
1. El error de "El más grande es el mejor"
Este es el error número uno. Llegas al criadero, ves a 8 cachorritos saltando y señalas al más gordo y cabezón. "Ese, ese es el alfa", piensas tú.
La realidad: No siempre el más grande es el más sano. A veces, un cachorro demasiado pesado para su edad puede desarrollar problemas en las patas antes de cumplir el año.
El temperamento: El que se pelea con todos sus hermanos quizás sea el más "fuerte", pero también será el más difícil de entrenar. Si es tu primer Bully, busca al que sea curioso pero tranquilo. ¡Tu sofá te lo agradecerá!
2. Ignorar a los padres (El espejo del futuro)
Comprar un cachorro sin ver a los padres es como comprar un coche usado sin abrir el capó.
Mira a la madre: Ella te dirá qué tamaño real tendrá el perro y, sobre todo, cómo será su carácter. Si la madre es agresiva o miedosa, huye de ahí más rápido que un gato de una manguera.
El padre: Muchos criadores usan un "semental" externo. Pide fotos y, si es posible, videos. Si el padre parece un alienígena deforme que no puede ni caminar del peso, es muy probable que tu cachorro herede esos problemas.
3. ¿Papeles? ¿Para qué quiero papeles si no va a ir a la universidad?
Mucha gente dice: "Yo no quiero que mi perro compita, así que no necesito el registro (pedigrí)". ¡Error fatal!
¿Qué es el registro realmente?: No es solo un papel elegante. Es el árbol genealógico de tu perro. Te asegura que sus antepasados no eran hermanos (evitando enfermedades raras) y que realmente es un American Bully puro.
Los registros de confianza: Busca el ABKC (American Bully Kennel Club) o el UKC. Si el criador te dice que "perdió los papeles en una mudanza", lo más probable es que te esté mintiendo más que un político en campaña.
4. El "Chollo" de Internet: Lo barato sale caro
Ves un anuncio: "American Bully exótico, color Blue, 200 dólares". Te emocionas, crees que es la oferta de tu vida.
La cruda realidad: Un American Bully de calidad tiene un costo de crianza alto (comida buena, veterinario, vacunas, registros). Si te lo venden a precio de regalo, algo va mal.
Gastos futuros: Lo que te ahorras en el precio de compra, te lo gastarás multiplicado por diez en el veterinario arreglando problemas de piel, corazón o huesos. Como decimos siempre: "Nadie da duros a cuatro pesetas".
5. No revisar la "Estructura": No solo es que sea ancho
Aquí es donde te pones las gafas de experto. Un Bully debe ser ancho, sí, pero debe ser funcional.
Las patas: Mira que no tenga las patas hacia afuera (como un pato) o demasiado arqueadas. Deben estar rectas y fuertes.
El hocico: Si tiene la nariz tan metida hacia adentro que parece que chocó contra una pared, tendrá problemas para respirar. Un Bully sano debe poder correr y jugar sin asfixiarse a los dos minutos.
La espalda: Debe ser recta o con una ligera caída. Si parece un camello con joroba, descártalo.
El examen de los 5 minutos con el cachorro
Cuando tengas al pequeñajo frente a ti, haz esto:
Ruidos: Da una palmada fuerte. Si el perro se esconde y no sale, es muy miedoso. Si se acerca a ver qué pasó, tiene buen temperamento.
Ojos y nariz: Deben estar limpios, sin moqueo ni legañas.
La barriga: Si tiene una barriga muy hinchada y dura pero el resto del cuerpo está flaco, probablemente tenga parásitos.
Piel: Pasa tu mano a contrapelo. No debe haber granitos, calvas ni costras.
Energía: Un cachorro sano juega, muerde tus cordones y luego se queda dormido en tu pie. Esa es la vida de un Bully.
Preguntas "incómodas" que debes hacer al criador
No tengas miedo de preguntar. Tú vas a pagar y vas a cuidar de ese ser por 12 años.
¿A qué edad entregas a los cachorros? (Nunca antes de las 8 semanas).
¿Están desparasitados y tienen la primera vacuna?
¿Me das una garantía de salud por escrito?
¿Puedo ver dónde duermen los perros? (Si el sitio está sucio y huele mal, vete de ahí).
Conclusión: Tu paciencia será recompensada
Sé que tienes ganas de tener a tu Bully ya mismo, pero no tengas prisa. Busca, compara y pregunta. El cachorro perfecto está ahí fuera esperándote, y ahora que sabes evitar estos 5 errores, vas a encontrar a un compañero que te hará la persona más feliz del mundo (y la más envidiada del parque).
¡Suerte con la búsqueda, futuro dueño de un tanque con patas!

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