Si alguna vez has visto a un American Bully, te habrás dado cuenta de que no tiene la forma de un delfín, ni de un pato, ni siquiera de un Labrador. Su cuerpo es como el de un culturista: pecho ancho, huesos pesados y mucha, mucha masa muscular. Esto nos lleva a la pregunta que todo dueño se hace antes de ir de vacaciones: ¿Saben nadar los Bullies o debería comprarle un periscopio?
Hoy vamos a sumergirnos en el mundo acuático del American Bully. Vamos a descubrir por qué para ellos nadar es un deporte extremo, cómo evitar que tu perro se convierta en un ancla y qué trucos usar para que pierdan el miedo al agua. ¡Al agua patos (o Bullies)!
1. La física contra el Bully: ¿Por qué les cuesta tanto flotar?
Para que un perro sea un buen nadador, necesita ser ligero y tener patas largas. El American Bully tiene justo lo contrario.
EL "EFECTO PIEDRA" Y EL HOCICO CORTO
Los músculos son mucho más densos que la grasa. Como el Bully es puro músculo y hueso pesado, no tiene esa "flotabilidad natural". Su centro de gravedad es muy bajo y su pecho pesado tiende a inclinarlo hacia adelante. Además, como su nariz está muy cerca del nivel del agua, tiene que hacer mucha fuerza con el cuello para no tragar agua, lo que hace que su trasero se hunda aún más.
2. El Chaleco Salvavidas: ¡No es una opción, es una obligación!
Si vas a llevar a tu Bully a una piscina, a un río o al mar, tienes que ponerle un chaleco salvavidas. No es por estética, es por pura seguridad.
VENTAJAS DEL CHALECO
El mango de rescate: Vital para un Bully. Si se cansa, puedes "pescarlo" por el mango de la espalda y sacarlo del agua sin esfuerzo.
Confianza total: Al no tener que luchar para mantener la cabeza fuera del agua, el perro disfruta de la experiencia en lugar de entrar en pánico.
Estilo vigilante: Además, se ven increíblemente graciosos, ¡parecen socorristas musculosos!
3. Cómo presentar el agua a tu Bully (Sin traumas)
Nunca lances a tu perro al agua de golpe. Podrías crearle un trauma y hacer que odie hasta el baño en casa.
La orilla es tu amiga: Deja que moje solo las patitas donde no cubra nada. Dale premios y felicitaciones.
Usa juguetes flotantes: Tira un juguete a un par de metros de la orilla y deja que él decida si quiere ir a buscarlo.
Acompañamiento: Métete tú con él. Si ve que su humano favorito está tranquilo en el agua, se sentirá mucho más valiente.
4. El peligro de las piscinas y el cloro
Si tienes piscina en casa, ten mucho cuidado con estos dos puntos:
Las escaleras: Muchos perros saben saltar pero no saben por dónde salir. Enséñale mil veces el camino hacia las escaleras de salida.
El agua con cloro: Evita que use la piscina como bebedero gigante; el cloro puede causarle diarrea o dolor de barriga.
5. ¿Y si mi Bully odia el agua?
No todos los Bullies nacieron para ser marineros. Si tu perro se planta en la orilla y se niega a entrar, respétalo. Muchos prefieren simplemente tumbarse en una piscina de plástico para niños con 10 centímetros de agua fresca. ¡Es su versión del spa y es igual de válida para refrescarse!
Conclusión: Diversión segura bajo el sol
El American Bully puede disfrutar del agua, pero siempre con supervisión y el equipo adecuado. No esperes que sea un nadador olímpico, pero con un buen chaleco y mucha paciencia, podréis pasar unos veranos inolvidables. ¡Lo importante es que se refresque!

0 Comentarios