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American Bully Senior: Cómo cuidar a tu campeón en sus años dorados

American Bully anciano descansando en su cama ortopédica


Parece que fue ayer cuando tu American Bully era una bolita de músculos que no paraba quieta, y de repente, empiezas a verle algunas canas en el hocico. Sus siestas son un poco más largas, sus pasos un poco más lentos y ese salto olímpico para subir al sofá ya no le sale a la primera. Tu "tanque" está entrando en su etapa Senior.

El American Bully necesita cuidados específicos cuando llega a la vejez (normalmente a partir de los 7 u 8 años). Hoy vamos a aprender cómo cuidar a nuestro mejor amigo cuando el motor empieza a pedir un descanso.

1. La alimentación: Menos calorías, más calidad

A medida que tu Bully envejece, su metabolismo se ralentiza. Si sigue comiendo lo mismo, se pondrá obeso, y el exceso de peso es el peor enemigo de un perro anciano.

NUTRICIÓN Y SUPLEMENTOS 

  • Proteína de alta calidad: Necesita proteínas fáciles de digerir para mantener sus músculos, pero con menos grasas.

  • Suplementos estrella: Es el momento de introducir condroprotectores (Glucosamina y Condroitina) para sus articulaciones y Omega 3 para su cerebro y corazón.

2. Articulaciones: Cuando los huesos "crujen"

El Bully es propenso a la artrosis por su estructura ancha. Verás que le cuesta levantarse o que "cojea" un poco tras pasear.

  • Camas ortopédicas: Tira esa manta vieja y compra una cama de viscoelástica (Memory Foam). Un buen descanso sin presión le quitará años de encima.

  • Rampas: Si duerme contigo o viaja en coche, una rampa evitará el impacto de saltar, protegiendo su espalda y caderas.

  • Suelos antideslizantes: Si tienes parqué, pon alfombras. Un resbalón para un perro anciano puede ser muy peligroso.

3. Ejercicio: Caminar, no correr

Que sea mayor no significa que deba quedarse todo el día en el sofá. El movimiento es vida.

PASEOS Y MENTE JOVEN 

  • Paseos cortos y frecuentes: Es mejor salir 4 veces al día durante 15 minutos que una sola vez durante una hora.

  • Evita el calor: Su capacidad para regular la temperatura baja con la edad.

  • Estimulación mental: Los juegos de olfato mantienen su cerebro joven y evitan el "alzhéimer canino".

4. Chequeos veterinarios: La prevención es ahorro

A partir de los 8 años, las visitas deberían ser cada 6 meses. Un análisis de sangre puede detectar a tiempo problemas de riñón, hígado o corazón.

  • Ojo a los bultos: Al acariciarlo, fíjate si notas masas. Casi siempre son lipomas (grasa), pero siempre debe verlos un experto.

  • Salud dental: Una boca infectada puede mandar bacterias peligrosas directamente al corazón.

5. El amor: Su medicina favorita

Un perro senior puede volverse más "pegajoso". Quizás oiga o vea un poco peor, por lo que se sentirá más seguro si estás cerca. Ten paciencia con él. Si tiene un "accidente" en casa, no lo regañes; probablemente ni se ha dado cuenta. Su lealtad no ha cambiado en 10 años, ahora es tu turno de devolverle el favor.

Conclusión: Los mejores años están por venir

Cuidar de un American Bully anciano es una experiencia gratificante. Sus canas son medallas de honor. Con los cuidados adecuados, tu campeón podrá disfrutar de una vejez digna, sin dolor y llena de mimos. ¡Disfruta cada ronquido!

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