Si tuviera un euro por cada vez que alguien ve a un American Bully y grita: "¡Mira, un Pitbull!", probablemente ahora mismo te estaría escribiendo este artículo desde una isla privada en el Caribe. Es la confusión clásica, el error que comete todo el mundo y, a veces, el origen de muchos prejuicios.
Aunque comparten antepasados (son como primos lejanos que se parecen en las fotos familiares), el Bully y el Pitbull son perros con "trabajos" y personalidades totalmente diferentes. Hoy vamos a deshacer el entuerto de una vez por todas. Vamos a poner a estos dos "pesos pesados" frente a frente para que aprendas a distinguirlos a un kilómetro de distancia. ¡Que empiece el duelo!
1. El origen: ¿De dónde vienen estos primos?
Para entender a un perro, hay que saber para qué fue creado. Aquí está la clave de todo el misterio.
EL PITBULL (APBT) VS EL AMERICAN BULLY.
El Pitbull (APBT): Es un atleta de alto rendimiento. Fue creado hace mucho tiempo para ser un perro de trabajo total: caza mayor, pastoreo y, lamentablemente en el pasado, peleas. Necesitaba ser ágil, incansable y muy, muy rápido.
El American Bully: Es una raza mucho más moderna (años 80-90). Se creó con un solo objetivo: ser el mejor perro de compañía del planeta. Los criadores cogieron la base del Pitbull pero le añadieron "ingredientes" de Bulldogs para hacerlo más ancho, más bajito y, sobre todo, mucho más tranquilo.
2. El físico: ¿Tanque o Atleta?
Si los pones juntos, la diferencia es obvia. Es como comparar a un culturista de gimnasio con un corredor de maratones.
DIFERENCIAS ESTRUCTURALES.
La altura y anchura: El Pitbull es más estilizado, más alto y tiene una estructura atlética. El Bully es más bajo, con un pecho que parece un escudo y unas patas mucho más robustas. Si parece que "no cabe por la puerta", es un Bully.
La cabeza: La cabeza del Pitbull es más proporcional, en forma de cuña. La del Bully es un bloque de hormigón: ancha, con mofletes muy marcados y una mandíbula que parece un cierre de seguridad.
El movimiento: El Pitbull camina con elegancia y ligereza. El Bully camina con un "balanceo" especial, como si estuviera presumiendo de músculos en cada paso.
3. El temperamento: ¿Quién es más tranquilo?
Aquí es donde el American Bully saca pecho.
ENERGÍA Y SOCIABILIDAD.
El nivel de energía: El Pitbull es un perro de "energía 10". Necesita correr, saltar y tener un trabajo que hacer. El Bully es un perro de "energía 4 o 5". Le gusta pasear, claro, pero lo que más le gusta es estar tumbado a tus pies. Se dice que el Bully es un "perro faldero atrapado en el cuerpo de un culturista".
Sociabilidad: Mientras que algunos Pitbulls pueden ser un poco "selectivos" con otros perros, el Bully ha sido seleccionado genéticamente durante décadas para ser extremadamente sociable y tolerante.
4. ¿Cuál es mejor para una familia con niños?
A ver, esto es polémico, pero aquí va la verdad: los dos pueden ser maravillosos.
El Pitbull es como un hermano mayor hiperactivo que siempre quiere jugar al fútbol.
El Bully es como un niñero gigante y paciente. Su mayor ventaja con los niños es su tolerancia física; un niño puede tropezar con él y el Bully ni se inmuta. Es como un cojín con vida.
5. Mitos que debemos enterrar hoy mismo
"El Bully es un Pitbull con esteroides": ¡Falso! El Bully es una raza reconocida con su propio estándar. No son Pitbulls inflados, son perros con una genética propia.
"Son igual de peligrosos": La peligrosidad no está en la raza, sino en el dueño. Sin embargo, el Bully tiene un instinto de "presa" mucho más bajo que el Pitbull, lo que lo hace mucho más fácil de manejar para una persona normal.
Conclusión: Dos razas, dos mundos
Al final del día, elegir entre uno y otro depende de tu estilo de vida. ¿Quieres un compañero para ir a correr 10 kilómetros por la montaña? El Pitbull es tu perro. ¿Quieres un compañero fiel que sea el rey del sofá, que se lleve bien con todo el mundo y que parezca un guardaespaldas pero sea un trozo de pan? El American Bully es tu mejor elección.

0 Comentarios