Si tienes un American Bully, sabes que su cara llena de pliegues y arrugas es parte de su encanto. Sin embargo, ese diseño "arrugado" tiene un precio: esos pliegues son imanes para la suciedad, la humedad, las lágrimas y los restos de comida. Si no se limpian correctamente, tu mejor amigo puede desarrollar dermatitis, hongos e incluso un olor muy desagradable que parece no quitarse con nada.
Mantener el rostro de tu Bully limpio no es solo una cuestión de estética, es una cuestión de salud. En MundoAmericanBully.online te enseñamos la rutina de limpieza profesional que evitará que termines en el veterinario por una infección de piel.
1. ¿Por qué se infectan las arrugas de un Bully?
El problema no es la arruga en sí, sino el ambiente que se crea dentro de ella. Al ser pliegues cerrados, no hay ventilación. Esto crea un ambiente oscuro, cálido y húmedo, que es el paraíso perfecto para la proliferación de la levadura (Malassezia) y bacterias.
Si ves que la piel dentro del pliegue está roja, el perro se rasca contra los muebles o emite un olor rancio (similar al queso), es señal de que la humedad ha tomado el control.
2. Los 3 pasos para una limpieza perfecta
No necesitas productos caros, pero sí necesitas constancia. Aquí tienes la rutina semanal (o diaria si tu perro tiene pliegues muy profundos):
RUTINA DE LIMPIEZA
Paso 1: La limpieza inicial: Usa una gasa limpia o una toallita húmeda sin alcohol (las de bebé para piel sensible sirven, pero las específicas para perros son mejores). Limpia suavemente el interior de cada pliegue, eliminando la "mucosidad" o suciedad acumulada.
Paso 2: El secado (El paso más importante): ¡Nunca dejes la arruga húmeda después de limpiarla! Usa una gasa seca o un pañuelo de papel suave y pásalo por el pliegue hasta que estés seguro de que no queda ni una gota de humedad.
Paso 3: Protección: En casos de perros muy arrugados, puedes aplicar una capa fina de bálsamo orgánico o incluso un poco de polvos de talco especiales para perros (sin zinc) para mantener la zona seca durante más tiempo.
3. El cuidado de los ojos y las manchas de lágrimas
Los Bullies suelen lagrimear debido a la forma de su cráneo. Esas lágrimas corren por las arrugas y oxidan el pelo, dejando manchas marrones o rojizas.
Limpia el lagrimal cada mañana con una gasa con suero fisiológico.
Seca bien la zona inmediatamente después.
Si las manchas son muy fuertes, existen limpiadores específicos de lagrimales que no irritan los ojos.
4. Qué NO usar nunca en la cara de tu Bully
Alcohol o agua oxigenada: Son demasiado fuertes y pueden quemar la delicada piel de los pliegues, causando más irritación.
Toallitas con fragancias fuertes: Pueden causar reacciones alérgicas.
Jabones humanos: El pH de nuestra piel es diferente al del perro; usar nuestro jabón destruirá su barrera protectora natural.
5. Señales de que debes ir al veterinario
Si durante la limpieza notas algo de lo siguiente, es hora de una consulta profesional:
Pus o secreción amarillenta.
Sangrado leve en el fondo del pliegue.
Piel excesivamente caliente al tacto.
Pérdida de pelo en las zonas de las arrugas.
Conclusión: Un rostro limpio, un perro feliz
Dedicarle 5 minutos cada dos días a la limpieza facial de tu American Bully no solo evitará enfermedades, sino que fortalecerá vuestro vínculo a través del contacto. Un Bully con el rostro seco y limpio es un perro que se siente cómodo y que luce toda su belleza sin molestias.

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